Bienvenidos a mi mente, es un placer dejarlos pasar. Alrededor de estos enmarañados pensamientos pueden visualizar mi personalidad, yo la creo terminada de construir pero expertos afirman que aún se encuentra en edificación. Pueden ver complejos de la infancia en aquella esquina y algún que otro recuerdo de mi padre que me esforcé en guardar en el estante de por allá. Les sugiero que no ahonden en la examinación de aquella cómoda, hay algunas cosas de carácter demasiado personal…
Si me brindan su atención por un momento –disculpen, sé que hay mucho por ver y que deben estar ansiosos por recorrerme- me gustaría hacerles algunas preguntas, los traje aquí por una razón concreta, me enteré que ustedes han visto otras mentes ya y yo me preguntaba… ¿Todas funcionan así? ¿Encuentran acaso la mía similar a las demás? ¿Hay alguna notoria diferencia? ¿Alguna falla? Es una incógnita que me he planteado toda la vida, si se fijan en conflictos irresolutos, a su derecha, la pueden visualizar. No sé si ha sido por el afán de sentirme especial o por el miedo a realmente serlo pero la pregunta me acechó incontables veces. Ustedes saben… Ese miedo a que algo esté funcionando mal y uno no termine de enterarse o quizás a que las cosas funcionen demasiado igual que para todos los demás… miedo a ser un estereotipo quizás.
Está bien, puede que haya formulado la pregunta demasiado rápido, los dejaré dar algunas vueltas más. Considero que les sería útil conversar con aquellos personajes de allá, pueden parecerles un tanto vacíos pero son viejos amigos míos, creo que tienen mucho para contar puesto que han vivido un largo tiempo aquí, los inventé alguna vez en algún rato de aburrimiento y no sirvieron de mucho, pero allí quedaron.
Aguardo su veredicto señores, noto una expresión de incertidumbre en sus caras pero confío en que podrán esclarecer un poco este panorama, les ruego que sean claros con su respuesta, para no generar más marañas de las que hay. Los dejaré aquí un tiempo más…
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