Aproximadamente en el año 1967 Osvaldo Minieri de 38 años (mi abuelo materno) fue internado en una institución psiquiátrica. La decisión de la internación fue tomada por parte de sus parientes más cercanos, sus hermanas y sobrinos, debido a una serie de episodios en los que demostró un comportamiento fuera de lo
normal. Luego de un año de internación Osvaldo falleció al contraer una enfermedad que la fuente consultada (Liliana Minieri, mi mamá) no puede especificar por su escasa edad en el momento del fallecimiento. He decidido tomar para el análisis este caso ya que presenta una serie de factores muy interesantes: el concepto de normalidad en una sociedad, las técnicas de normalización aplicadas frecuentemente y la naturalización del aislamiento como solución a los problemas de una sociedad, entre otros.
Cuando escucho a mi mamá contar la historia, surgen constantemente concepciones de la época en la que esta se desarrolló. Cito a continuación un ejemplo interesante: "se decía que los ataques de locura en una persona se detonaban después de recibir dos golpes fuertes en la cabeza, mi papá se había dado un golpe muy grande cuando estaba haciendo el servicio militar y ellos decían (hace referencia a sus parientes cercanos) que se había dado un golpe más y por eso se había vuelto loco". Este es un discurso de carácter muy poco científico, pero fue sin embargo esta creencia la que llevó a los parientes a recurrir a una institución que en su momento no recomendó un tratamiento ambulatorio sino que recurrió inmediatamente a la internación.
Frente a esto hay dos preguntas que uno se puede plantear: ¿cómo se construyó en los familiares esta creencia? y ¿por qué tomó la institución psiquiátrica esta decisión? La primera pregunta encuentra su explicación en un esbozo del entorno social de esta familia: clase media baja con escasa o casi nula formación intelectual, podemos decir que se trataba de gente que basaba sus conocimientos en creencias heredadas y que no contaba con las herramientas para considerar equivocadas estas creencias. Para contestar la segunda pregunta se puede pensar en la estructuración en el sentido técnico-institucional que comenzaron a presentar los manicomios luego del inicio de la revolución industrial, es decir a esa necesidad de dividir lo productivo de lo improductivo discriminando a todo elemento que pueda ser un estorbo al ritmo productivo. Los signos de locura que Osvaldo presentó en ese momento, que detallaré luego, de haberse dado en una sociedad sin discriminación entre elementos productivos y no productivos, y con una concepción de los tratamientos psicológicos y psiquiátricos ambulatorios como solución a los trastornos psicológicos, no hubieran llevado a la internación.
En el discurso de los parientes se ve una naturalización de este tipo de situaciones, no llamaba para nada la atención que la solución al extraño comportamiento extraño de Osvaldo fuera aislarlo del entorno familiar para someterlo a una internación, faltó el pensamiento foucaultiano que pudiera problematizar dentro de estas concepciones socialmente aceptadas y dejara de ver lo natural como natural sin discusiones.
Retomando el asunto de los signos de locura de Osvaldo, Liliana hizo referencia a "ataques de locura" siendo estos descriptos por ella como situaciones en las que él demostraba un miedo muy grande por una supuesta persecución que sufría y por la posibilidad de que esta persecución derivara en el robo de su hija. Sin tener demasiados conocimientos en el diagnóstico de enfermedades psiquiátricas, relaciono estos síntomas directamente con la paranoia.
Los síntomas descriptos también llevan a pensar que no había una conducta violenta por parte de Osvaldo que representara un peligro para aquéllos que lo rodeaban, solo eran acciones que se salían de lo
normal. Y ahora puedo ahondar en este concepto, ya que lo que llevó a Osvaldo a la internación fue el no adecuarse al concepto de normalidad, puedo concluir que se utilizó en este caso la internación como una técnica de normalización, que desencadenó en la muerte del paciente, probablemente por la situación poco higiénica de la institución o por la tristeza y frustración que el aislamiento pudo provocar en él. El miedo tan demostrado en Osvaldo, la pesadilla de su posible persecución y la pérdida de su hija se hizo realidad al separarlo de su entorno.
El concepto de normalidad al que se tiene que adecuar el paciente es uno solo y surge de una construcción social y temporal, es decir, está directamente relacionado con la época y la sociedad de la que se habla, y esto es un problema, ya que no se permite que nadie se salga de este concepto, la línea se fija rígidamente y aquél que no se adecua entra en la bolsa de aquello que no debe ser visto, que debe ser aislado para no estorbar. ¿Cómo podría el aislamiento solucionar de alguna forma el trastorno? Si se pudiera pensar en un seguimiento detallado de las actividades del paciente por un período corto de tiempo, aislarlo podría entonces resultar fructífero (y ni siquiera puedo asegurarlo), pero las internaciones permanentes, en las que los pacientes pueden pasar años y hasta gran parte de sus vidas en una institución psiquiátrica, no dan frutos en el terreno de la salud mental. Un paciente que vive gran parte de su vida aislado va a enfrentarse con problemas muy grandes a la hora de insertarse en la sociedad.
Para afrontar este problema de la desviación de la norma Franco Basaglia, psiquiatra creador de la corriente de antipsiquiatría en Italia, considera necesario que se lo afronte en relación a la estructura social, a la división innatural sobre la cual la estructura se funda y no como fenómenos aislados. Las instituciones psiquiátricas ven a la internación como un ir de camino a un fin formal que es la cura, y que en muchos casos, como en el de Osvaldo, nunca deja de ser un fin formal para ser un fin práctico, las instituciones terminan llevando a la destrucción y a la eliminación de lo que contienen. El razonamiento seguido, a grandes rasgos, es el de ver algo improductivo en la sociedad y encerrarlo para que no estorbe en un sistema que va a terminar por eliminarlo en vez de convertirlo en productivo como se plantea formalmente y seguir este razonamiento es mucho más simple que ahondar en la estructura social para evitar estas desviaciones de la norma.
El desarrollo de la historia de Osvaldo no muestra en ningún momento una toma de conciencia por parte de este de su enfermedad, y de no haber muerto, esta falta de toma de conciencia le hubiera impedido convertir el período de internación en un período rehabilitador, porque si el paciente no reconoce a la institución como rehabilitadora no hay recuperación posible. Pero, ¿cómo iba a llegar Osvaldo a considerar a la institución que terminó materializando sus miedos como una institución rehabilitadora?, eso jamás iba a suceder y el tratamiento no rendiría frutos. Esto demuestra que cuando Osvaldo fue encerrado en ese instituto psiquiátrico no había solución posible a sus problemas, las condiciones de su internación no le iban a permitir en ningún momento creer posible una rehabilitación frente a una enfermedad que sentía que no tenía y además la falta de medidas de higiene y cuidados dentro de la institución lo iban a conducir a la muerte.