martes, 25 de diciembre de 2012
La vuelta al día en ochenta mundos.
Te quiero mucho Julio, mi sueño es ser como vos.
jueves, 6 de diciembre de 2012
Hecha de amor.
La escucho con atención e intento sumergirme en el monólogo contundente y obstinado que sin darse cuenta está logrando elaborar. ¿Llegaré en algún momento a sentirme identificada? Habla con un tono de fortaleza de esos que solo se pueden usar cuando uno se refiere a un tema apasionante y parece estar tratando de repetir con exactitud las ideas que formuló hace ya un tiempo en su mente (consigue así remitirme un poco a mí misma). Se jacta siempre de no saber decidir y no se da cuenta de que tomó la decisión más importante hace mucho tiempo; "lo único que espero de la vida es amor". Está todo adelante de sus ojos, está declarado su camino y ella siente que zigzaguea, pero es solo porque está viva.
miércoles, 28 de noviembre de 2012
¿Qué nos está pasando?
lunes, 26 de noviembre de 2012
No es la primera vez.
domingo, 21 de octubre de 2012
Irremediable.
Un chico le pide a una chica que le deje el asiento que ocupa a una mujer embarazada que acaba de entrar al vagón, la chica lo deja pero se muestra temperamental e inicia un monólogo que termina con una pregunta retórica, pregunta que afirma que NO debe ser respondida.
La angustia que siento yo ante todo esto es la misma que refleja en mis ojos su cara, en realidad él no se ha inmutado, pero sé que lo siente tanto como yo; está maldito. ¿Por qué tenía que castigarlo así? ¿Por qué ahora él también se lastima con más preguntas sin respuesta? ¿O acaso soy yo? Lo dejó con la angustia de lo irrespondible, lo que se queda ahí, demandando, y no se va, porque ya es condena y es irremediable. La pregunta está echada.
La situación se asemeja a cuando le dicen a uno que alguien cercano está por morir y le dan, entonces, la última oportunidad de increparlo, como si bastara el tiempo para sacarse las dudas, todas. El tiempo corre, se está apurado por la inminencia de la muerte y se sabe que no se responderá todo, que va a quedar una, esa, sí, justo esa, la que vivirá para siempre en tu mente, pregunta-huérfana-de-respuesta (¿o debería decir pregunta-madre-sin-hijos?).
Él está preocupado, yo lo sé, porque sin esperarlo se metió en un problema, ahora le pesa el monólogo casi absurdo de la chica que se repite en su mente y esa orden, inexplicable, de no responder la última pregunta.
Hay ya en el mundo tanta pregunta sin respuesta y uno camina sin problemas porque sabe que no se le ha negado la posibilidad de responder. El intrincado laberinto puede ser recorrido por quien guste, se dice que la respuesta está, que espera.
Imagino en detalle los próximos sucesos; los días van a pasar y él ya no se va a sentir el mismo, el desgaste será progresivo, pero letal. La pregunta que no puede responder va a pasar a ser todas las preguntas y caminará dudando de cada paso que dé y de su por qué. La desesperación irá en aumento e intentará detenerla, manejará mil opciones en su mente, mil salidas que aún no existen. Va a surgir la idea de buscarla, de devolverle la maldición de la pregunta sin respuesta y ponerla en la misma situación, aquella de quien vive con la duda, la duda de todo. Vagará entonces cada día por el vagón del subterráneo que supo cruzarlos la primera vez y repetirá en voz alta la pregunta, que se deformará al transformarse en sonido y nunca tendrá el peso que tuvo en ese entonces, cuando empezó todo, ese treinta de mayo en que una chica (o todas) supo mirarlo a los ojos y enunciar esa maldición sin contemplar las consecuencias.
Lo cierto es que estoy maldita yo también, no sé si él lo sienta o lo entienda. En esta maldición caímos los dos y tendrá que estar conmigo, querrá que repitamos juntos esa frase, que compartamos el vacío para llenarlo un poco, que vivamos juntos en la no-certeza y padezcamos el insomnio de que esa chica haya lanzado, esa mañana, en ese vagón, la letal y concisa pregunta; "¿no será que el mundo persigue?".
miércoles, 9 de mayo de 2012
Capítulo III: Mora muere dos veces.
miércoles, 25 de abril de 2012
Capítulo II: Miradas detenidas.
miércoles, 18 de abril de 2012
Capítulo I: Una sonrisa divina.
viernes, 13 de abril de 2012
La última visita del caballero enfermo.
viernes, 30 de marzo de 2012
Intersección nula entre conjuntos.
"Podríamos decir que no hay un motivo real para que este tipo de correspondencia sea enviada desde el señor remitente hacia el señor destinatario. Podríamos decir que el señor remitente en realidad no es un señor, pero eso sería quizás incurrir en detalles un tanto delicados acerca de la existencia en el mundo real del señor remitente; habría que indagar en su género biológico, en su género psicológico y quizás hasta llegaríamos a hablar de sus preferencias sexuales. El señor remitente se niega de manera rotunda a que se desencadenen estos sucesos y prosigue con la (aún no empezada) redacción de la correspondencia.
El señor remitente se decidió a emprender esta difícil tarea por haberse sentido en el día de la fecha todo remitente y nada destinatario. Ha pensado el señor remitente que existen dos conjuntos: el de los remitentes y el de los destinatarios y que puede el reino de los humanos ser dividido en esos dos conjuntos sin obviar ningún elemento. Ha sentido entonces el señor remitente que no quiere formar parte siempre del mismo conjunto, ha llorado su permanencia en el conjunto que le tocó habitar y se ha decidido a cambiar la situación. Sueña el señor remitente con formar parte a la vez de ambos conjuntos, sueña el señor remitente con una correspondencia del señor destinatario, que lo saque de su sufrimiento y lo coloque a su vez en el maravilloso e idílico punto en el que se intersectan los conjuntos. ¿Podrá ayudarlo el señor destinatario?"
Mail enviado a Javier Ezequiel Heredia.
martes, 13 de marzo de 2012
Contame algo tuyo.
(eso es lo que yo hubiera respondido, si hubiera habido alguien del otro lado dispuesto realmente a escuchar)
martes, 6 de marzo de 2012
Disparador.
Estoy sumida en una realidad en la que todo parece relatable, leíble y atrapante. Camino mis días mirando a través de unos ojos nuevos que me invitan a narrarlo todo. La reunión del domingo a la noche, la previa salida a la heladería, hasta este viaje en colectivo podría llegar a convertirse en literatura. Sin embargo algo falta todavia. Sé párrafos enteros de lo que será mi primera novela, pero necesito un hilo, un tema, una idea que me tortura con su ausencia.
Se escuchó el golpe característico del portón que se cerraba, que en esa época solo sabía ser verde, como gran parte de la casa algunos años atrás. La marcha de los que entraron era distinta, no creo haber vuelto a ver nada así. Había en sus caras una mueca siniestra,tenían lo que alguna vez designé como "caras de muerte" y avanzaban hacia mi para contagiarme su pesadilla. Bastó con que entraran para que se supiera suficiente y en una escena muy comunicativa me lo dijeron todo sin pronunciar palabra. Se había muerto un mundo y el mío empezaba a su vez a tambalearse al borde del abismo.
El hombrecito que reposa sentado en un sillón en el living de mi mente tiene que levantarse a apretar el gatillo.
domingo, 5 de febrero de 2012
Explotar ahora.
El curso de ingreso-la secundaria-sexto año-los dos primeros años de la carrera-el examen de ingreso al Balseiro-la licenciatura en Bariloche-el doctorado en Europa-la investigación-la docencia-la muerte.
Qué loco recién ahora darme cuenta de que planeé toda una vida que no incluye vida.
Quiero una pausa, un relax, un tiempo para pensar en nada y en todo a la vez, quiero volver con ganas renovadas a hacer lo que más me gusta en el mundo, quiero sentir que hago lo que quiero cuando yo quiero y sin culpa. Quiero dejarlo todo para esto:
Las palabras y las cosas. Michel Foucault.
Los anormales. Michel Foucault.
Vigilar y castigar. Michel Foucault.
El único y su propiedad. Max Stirner.
El anarquismo individualista. Emile Armand.
La libertad. Mijaíl Bakunin.
Doce pruebas de la inexistencia de Dios. Sébastien Faure.
Sobre el no ser. Gorgias.
El arte de amar. Erich Fromm.
Más allá del bien y del mal. Friedrich Nietzche.
La física, aventura del pensamiento. Einstein-Infeld.
ABC de la relatividad. Bertrand Russel.
El secreto atómico de Huemul. Mario A. J. Mariscotti.
La ciencia, su método y su filosofía. Mario Bunge.
Ciencia, política y cientificismo. Oscar Varsavsky.
Causas y azares, la historia del caos y de los sistemas complejos. Gabriel Mindlin.
La elegancia del erizo. Muriel Barbery.
Zama. Antonio di Benedetto.
El silenciero. Antonio di Benedetto.
Prohibido suicidarse en primavera. Alejandro Casona.
La tregua. Mario Benedetti.
Necesito que estos libros dejen de ser una pila en mi escritorio.