A Sofía, por algunos momentos de inspiración.
I
La escucho con atención e intento sumergirme en el monólogo contundente y obstinado que sin darse cuenta está logrando elaborar. ¿Llegaré en algún momento a sentirme identificada? Habla con un tono de fortaleza de esos que solo se pueden usar cuando uno se refiere a un tema apasionante y parece estar tratando de repetir con exactitud las ideas que formuló hace ya un tiempo en su mente (consigue así remitirme un poco a mí misma). Se jacta siempre de no saber decidir y no se da cuenta de que tomó la decisión más importante hace mucho tiempo; "lo único que espero de la vida es amor". Está todo adelante de sus ojos, está declarado su camino y ella siente que zigzaguea, pero es solo porque está viva.
II
Recuesta su cabeza sobre mi falda y voy tomando uno por uno sus rulos para deshacerlos en mis manos. Soy el diván en el que puede asincerarse y el alcohol en sangre permite que una situación banal se torne profunda y adquiera un hermoso matiz existencial. La escucho llorar sin lágrimas y vuelvo a sentirme como aquella vez en que desnudó su esencia ante mí con esa simple frase. No puedo hacer más que elaborar respuestas racionales y concisas, no sé por qué intento correrla de su sitio emotivo (siempre lo hago), en realidad ella pertenece ahí. Las dos sabemos que estamos diciendo cosas que no diríamos en otra situación y eso colorea distinto el contexto de la habitación. La sinceridad se nos regaló solo por esa noche y por ese rato, para vivir otra de esas situaciones de las que se sale conociendo al otro mucho más.
III
Ella está muy lejos ahora y me gusta sentarme cada día a imaginar sus días allá, me gusta hacerlo porque es difícil, porque no me sale nada original, me aburro y recuerdo que ya no falta tanto para tenerla de vuelta, preguntarle por todo y que sin decirme mucho me deje saber cuál fue el sentimiento predominante en su viaje, yo espero con ansias que haya sido amor. Porque después de todo, todas las historias sobre ella, así como la suya propia, deberían estar hechas de amor.
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