viernes, 30 de marzo de 2012

Intersección nula entre conjuntos.



"Podríamos decir que no hay un motivo real para que este tipo de correspondencia sea enviada desde el señor remitente hacia el señor destinatario. Podríamos decir que el señor remitente en realidad no es un señor, pero eso sería quizás incurrir en detalles un tanto delicados acerca de la existencia en el mundo real del señor remitente; habría que indagar en su género biológico, en su género psicológico y quizás hasta llegaríamos a hablar de sus preferencias sexuales. El señor remitente se niega de manera rotunda a que se desencadenen estos sucesos y prosigue con la (aún no empezada) redacción de la correspondencia.





El señor remitente se decidió a emprender esta difícil tarea por haberse sentido en el día de la fecha todo remitente y nada destinatario. Ha pensado el señor remitente que existen dos conjuntos: el de los remitentes y el de los destinatarios y que puede el reino de los humanos ser dividido en esos dos conjuntos sin obviar ningún elemento. Ha sentido entonces el señor remitente que no quiere formar parte siempre del mismo conjunto, ha llorado su permanencia en el conjunto que le tocó habitar y se ha decidido a cambiar la situación. Sueña el señor remitente con formar parte a la vez de ambos conjuntos, sueña el señor remitente con una correspondencia del señor destinatario, que lo saque de su sufrimiento y lo coloque a su vez en el maravilloso e idílico punto en el que se intersectan los conjuntos. ¿Podrá ayudarlo el señor destinatario?"










Mail enviado a Javier Ezequiel Heredia.









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