lunes, 28 de marzo de 2011

Elegí difícil.

Desde hace ya mucho tiempo elegí el camino que iba a tomar frente a cada bifurcación. Decidí que fácil era aburrido, que simple no me servía y que era mejor esforzarse por más. Muchas veces no estuvo bueno, jamás me gustó que me fuera mal en nada. Me torturé y sobreexigí incontables veces, lo sufrí, y sin embargo lo voy a seguir haciendo.
En el 2013 Buenos Aires va a dejar de saber de mí, voy a dejar mi vida en un exámen de ingreso y me voy a ir, confío en que me voy a ir. Me van a esperar años de frío en Bariloche y una carrera de científica en uno de los mejores institutos del país. Me va a esperar sentirme sola y alejada, y seguramente superada por esas sensaciones. De todas formas ni tengo que preguntarme a mí misma por qué quiero hacerlo, irme es ahora mi único proyecto y la única convicción por la que considero que vale la pena seguir viviendo.
Si voy a seguir acá, voy a seguir apostándole a lo difícil, aunque duela.

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