Está lleno, demasiado, me los encuentro por todas partes. La típica carita de boludo bueno, los chistes malos y ese intento constante de demostrar astucia, pero chicos, ¿cuándo los van a cagar a trompadas?, si es lo único que necesitan, lo vienen buscando, lo están esperando. Haganlo por mí, que soy más cagona que ellos y no puedo, así de una vez por todas dejo de imaginarme que soy yo la que los putea, los escupe y los patea. A ver si por una vez me compro una cajita de pochoclos y me siento a ver el espectáculo. ¡Por favor!
-con mi mami no se metan-
No hay comentarios:
Publicar un comentario