sábado, 3 de agosto de 2013

Amor libre.

Hace un tiempo que intento, quizás vanamente, desprenderme de las imposiciones sociales y culturales que han convivido conmigo desde siempre. Trato de deshacer las ideas que vienen a mi mente, desarmarlas y distinguir su raíz. Voy a intentar entonces, recurriendo a este método, teorizar sobre el amor libre.
Soy producto de una relación amorosa funcional y duradera, que existió dentro de las instituciones más importantes; el Estado y la Iglesia. Por mucho tiempo pensé que ese amor no era amor del libre, lo prejuzgué por sostenerse en esas instituciones que no termino de comprender y que, siento, a veces restringen derechos erróneamente. Pero me equivoqué, sumergidos en este mundo y obedeciendo a su funcionamiento mis padres decidieron firmar papeles y hacer votos cristianos solo para validar la unión que tenían, que no dejó así de ser libre y de ser suya, como siempre. Esta necesidad sí provino de imposiciones externas pero no ensució de modo alguno el vínculo que tenían. Tuvieron una relación de amor profundo que empezó con un enamoramiento muy fuerte y siguió con una elección de vida, la elección de ser uno hasta que la muerte los separe, de construir proyectos de vida juntos. Fueron libres juntos todo el tiempo que pudieron.
Muy a menudo me pregunto si yo quiero tener eso que ellos tuvieron y respondo diferente cada vez. ¿Qué es lo que quiero? Quiero un amor abierto, sin imposiciones, quiero que dentro de la relación las partes se sientan libres de hacer lo que quieran. Creo que un enamoramiento profundo evoluciona, eventualmente, hacia una monogamia sincera, un estado en el que las partes ya no necesitan involucrarse con nadie más. No me gustan las imposiciones y restricciones de las etiquetas, 'ser novios', 'ser marido y mujer', porque cuando la relación pasa a tener un nombre se convierte automáticamente en lo que el nombre define y vive restringida a una definición que es, como todas, arbitraria. Esta monogamia sincera que propongo permite, entonces, que las partes puedan, si les place, interactuar sexualmente con otras personas, no para satisfacer necesidades, porque estas ya están cubiertas por la relación, sino para ejercer sus derechos libremente en ocasiones recreativas u ociosas. Dentro de la relación sincera que estoy planteando idealmente, no es estrictamente necesario que las partes se comuniquen acerca de cada interacción sexual que mantienen con otras personas, puesto que si ambos saben que tienen la posibilidad de hacer lo que les plazca, entonces no hay necesidad de demostrar al otro con hechos que esto efectivamente está ocurriendo. Los celos y los reproches solo existen en las relaciones inseguras que no tienen bases estables, una unión libre como la que imagino estaría desprovista de este tipo de problemas.
Como todo planteo teórico, este que estoy haciendo puede generar en el lector las típicas preguntas prácticas, '¿cómo se consigue una unión de este tipo?', '¿cómo se sostiene en el tiempo?'. Y lo cierto es que no puedo responderlas. Solo teorizo. No estoy cerca de tener una relación de este tipo y no creo que haya un método para conseguirla. Por lo pronto una predisposición sincera al enamoramiento es lo único que tengo y que recomiendo.




5 comentarios:

  1. Hola Naza,
    Varios puntos no me quedan claros de tu teoría. Cuando hablas de una "monogamia sincera" que permite que las partes puedan interactuar sexualmente con otras personas... ¿Eso no dejaría -acaso- de ser una monogamia?
    Monogamia (del griego: mónos: uno y gamos: unión) "se refiere a la relación de la pareja que mantiene un vínculo sexual EXCLUSIVO durante el período de reproducción y crianza de los hijos." Por lo tanto, al ser exclusivo, no cabría la posibilidad de mantener vínculos sexuales con otras personas. No por eso, uno perdería libertad. Creo que la libertad es poder elegir. Ser libre es tener la capacidad de actuar según tu voluntad, tu interés... Por lo tanto, si uno ELIGE casarse mediante instituciones y llevar una vida basada en las imposiciones sociales y culturales.. no implicaría necesariamente dejar de ser libre, en tanto uno lo eligió... aunque desde afuera podría contemplarse así.
    Las etiquetas, por otro lado, existen desde la necesidad de nombrar las cosas. Así como a vos todos te llamamos Nazarena.. a una pareja se la puede llamar "novios", pero no todos los noviazgos son iguales, o no todos responden a las mismas costumbres.
    Y por último, no creo que exista algo que te haga más libre que amar. Por amor uno puede liberarse de todo, despojarse de cualquier cosa, soltarse, elegir. Al contrario de lo que se piensa, creo que el amor no te "ata" a algo, si no más bien "te libera" de tantas otras cosas, como bienes materiales, por ejemplo.
    En fin, te mando un beso!.
    Eugenia.

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    1. Hola Euge, gracias por el comentario. En primer lugar quiero dejar en claro que cuando usé el término 'monogamia sincera' no estaba ateniéndome para nada a una definición de diccionario, ni recurrí a la etimología de la palabra, no sé si eso haya sido errado de mi parte, pero no suelo manejarme con esos tecnicismos a menos que tenga una duda concreta sobre alguna definición. El sentido con el que usé el término no es el mismo que el que me mencionás ahí, la definición que tengo incorporada y que uso sería "se refiere a la relación de la pareja que mantiene un vínculo AMOROSO exclusivo durante el período de reproducción y crianza de los hijos." Esto se debe a que yo estoy hablando de amor, principalmente, en este texto y a que además entiendo la monogamia de esa forma, en términos de vínculo amoroso y no exclusivamente sexual y reproductivo.
      Por otro lado, creo que malentendiste el análisis que hice del vínculo amoroso entre mis padres, lo que quise concluir en ese párrafo fue que más allá de mi prejuicio hacia su vínculo -prejuicio que desarrollé a causa de mi rechazo a las instituciones en las que se sostenía- yo considero que su unión y su amor sí fue libre, te cito la parte en la que lo dejo claro:
      "Pero me equivoqué, sumergidos en este mundo y obedeciendo a su funcionamiento mis padres decidieron firmar papeles y hacer votos cristianos solo para validar la unión que tenían, que no dejó así de ser libre y de ser suya, como siempre. Esta necesidad sí provino de imposiciones externas pero no ensució de modo alguno el vínculo que tenían."
      No me parece válida la comparación que hacés entre los nombres que definen vínculos como 'novios' o 'marido y mujer' y el nombre que se usa para designar a una persona. Mi nombre tiene un significado cristiano, por ejemplo, y no me representa en lo absoluto, pero lo tengo porque lo eligieron para mí, todas las Nazarenas somos distintas y recibimos el mismo nombre, pero eso no sucede con los 'novios' por ejemplo, el nombre viene a designar a millones de parejas porque tienen un vínculo similar (no digo que sea idéntico) y la definición se construyó para designar la esencia de ese vínculo, que cumple con ciertas características. Quiero decir que mi nombre me define cristianamente pero yo puedo adherir si quiero a sectas satánicas pero los novios siempre deberán, para ser novios, cumplir con ciertas ‘normas’, es otro el carácter de la definición. Mi nombre no me define sino que sirve para designarme, para distinguirme de los demás. Más allá de esto, también quería aclarar que esa parte del texto hace referencia a lo que yo querría tener, no tiene carácter normativo en lo absoluto, no dice como el amor libre debería ser.
      Por último, no coincido con que el amor libere, creo que te ata, que una vez que aparece tu comportamiento se ve ligado a él y se limita, no estoy diciendo que eso sea algo negativo, las limitaciones traen consigo una gran cantidad de ventajas y conllevan un disfrute. Uno renuncia a algunas cosas y accede a otras, pero no es libre porque ame.
      Te mando un beso Euge y suerte.

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    2. Naza, me llama la atención que no respondas a una definición de diccionario cuando hablás de la monogamia. No conozco persona más técnica que vos e imagino que para desarrollar una teoría real y valedera es importante recurrir a la etimología de las palabras. Si no, puede suceder lo que pasó: un malentendido. Las palabras son esas palabras, con ese significado y por algo significan eso y no otra cosa. Por lo tanto no podemos cargarle a ellas un significado que no es el real o el que a nosotros nos de la gana.
      No malentendí el párrafo sobre la relación de tus padres, sólo expliqué mi parecer de por qué creía que TODAS las relaciones son libres –respondan o no a costumbres institucionales- en tanto uno las elige. (Por eso más luego la definición de libertad).
      Saludos.

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  2. Ei, lindo tema! me gusta me gusta, but what if la relationship no cumple con toda necesidad? Vayamos más allá, supongamos que es de hecho muy satisfactoria, pero insalvablemente uno o ambos sujetos necesitan blanco y negro pero no gris, ketchup y mayonesa pero la salsa golf nadie la compra! Entonces, por decir, la relación no compite con encuentros casuales, recreativos u ociosos como dices, sino acaso con otra de su clase, y hay conmensurabilidad, surge un vedadero contrincante y ya suena la campana, y en el apuro uno se apronta y ya está contra las cuerdas...cuando te querés acordar estás sufriendo los mismos celos e inseguridades y todo aquello que parecía haber quedado tan atrás te agarra con la guardia baja. A veces encontrarle la vuelta a algo es darle la vuelta al mundo, llegar desde el otro lado del horizonte para encontrarse con el problema de espaldas, y he aquí donde la cuestión se torna poco menos que inagotable. Pero a no desesperar amigos! Puede que me quede otro tinto sin abrir y podemos quedarnos lo que dure el día porque es lo que nos queda hacer sin más. Salúd!

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    1. Hola Germán, gracias por tu comentario :), entiendo lo que decís pero me parece que no aplica a la situación ideal que estoy planteando, como bien digo en mi texto: "Los celos y los reproches solo existen en las relaciones inseguras que no tienen bases estables, una unión libre como la que imagino estaría desprovista de este tipo de problemas." Entonces no hay nada que dejar atrás, no existen los celos e inseguridades que mencionás. De existir una relación de este tipo, de monogamia sincera y sin esos problemas, la unión no debería perecer nunca y no necesitaría de la aparición de terceros más que recreativamente. SI puede existir o no una relación como la que planteo, no lo sé, habrá que comprobarlo empíricamente. Te mando un beso.

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