domingo, 29 de junio de 2014
Más.
Quizás me haya estado esforzando demasiado por no sentir. Voy a explotar para vos; estuve devorando historias perfectas ajenas y por esta vez no las critiqué, las quise mías. Estoy triste porque está pasando el tiempo y no me conocés. Estoy triste porque está pasando el tiempo y no me dejo conocer. Voy a bajar la guardia para vos. Me gustan las historias irreales en las que todo sale bien y me gusta pensar que algún día voy a tener una así, no es cierto que no quiero tener lo que todos tienen, no es cierto que no quiero un happy ever after, no es cierto que no creo en lo intenso y duradero, no es cierto que soy fría y cínica como me dejo ver. Hoy quiero todo lo típico y más.
jueves, 8 de mayo de 2014
Desesperación.
De alguna forma fui arrastrada a este campamento sombrío, puede que haya venido engañada con la intención de pasarla bien, no lo sé. Quizás todos los presentes cayeron en la misma trampa que yo. Estamos atrapados, dormimos en habitaciones grandes y sucias en las que se amontonan las camas y es difícil que no superpongamos nuestras angustias cuando nos mandan a dormir. Hay un evento horrible que parece suceder una vez cada tanto, y que yo sólo viví una vez; nos encierran en una habitación inmensa que se inunda casi hasta el techo con la idea de hacernos morir. Aparecen unos peces inmensos nadando entre nuestros pies, nos muerden y hacen que salir a flote sea cada vez más difícil y que solo algunos podamos sobrevivir. Los cuerpos de los muertos pasan por al lado nuestro. Me inunda una única preocupación; la de comunicarme, mi esfuerzo por sobrevivir se centra en esa idea, debo salir de aquí para entenderlo todo hablando con los míos. Quiero saber cómo están y dónde. Siento la angustia más grande, estoy sola, atrapada e incomunicada. No hay catarsis posible.
Hay un guardia en este campamento, un joven despiadado que se encarga de controlarnos, me encontró intentando usar mi celular y me lo sacó, nada le importa, parece seguir órdenes muy estrictas. Me intriga su figura, es el villano de esta historia y como tal no puedo hacer más que intentar investigarlo. Cuando reflexiono sobre él me acecha la idea de que nadie en el mundo puede ser verdaderamente malo, malo en esencia, malo con todos. Intento acercarme a él, saco a flote los temas de conversación más mundanos para probarlo, para ver si puede escapársele algún rasgo de bondad, algún resto de humanidad que no haya sido aplacado por las directivas que lo guían. Mi plan no parece funcionar.
De repente hay noticias, está llegando al campamento un nuevo grupo de gente, entre ellos viene mi mamá. Siento una mezcla de angustia y alivio con su llegada, no puedo dejar de pensar en su potencial sufrimiento y me desespero, corro a verla, quiero advertirla sobre la realidad terrible de este lugar. Mamá se muestra distante, está acompañada por una chica de mi edad que desconozco, está enojada, me reprocha que me haya tomado estas vacaciones y haya dejado a mi familia sola sin ningún intento de comunicación. La advierto sobre la situación, la culpa me gobierna aunque sé que no tiene razón. No parece escucharme, está demasiado enojada, decepcionada quizás. Vuelve a mi mente un pensamiento recurrente en estas semanas de encierro y soledad, quiero saber el paradero de mi hermano, quiero saber cómo está. Cuando formulo la pregunta lo hago con miedo, presiento de alguna forma que la respuesta puede ser la peor, su cara se transforma y aparece una mueca triste y horrorosa, en su enojo no tiene ningún reparo en lanzar "Gonzalo se murió ahogado". Hay algo de reproche en esa frase espantosa que me tira al piso y me desarma por completo, en mi mente solo hay un no gigante y ya no quepo en mi cuerpo, ya no quiero ser más.
Pesadilla del Martes 6 de Mayo de 2014.
Hay un guardia en este campamento, un joven despiadado que se encarga de controlarnos, me encontró intentando usar mi celular y me lo sacó, nada le importa, parece seguir órdenes muy estrictas. Me intriga su figura, es el villano de esta historia y como tal no puedo hacer más que intentar investigarlo. Cuando reflexiono sobre él me acecha la idea de que nadie en el mundo puede ser verdaderamente malo, malo en esencia, malo con todos. Intento acercarme a él, saco a flote los temas de conversación más mundanos para probarlo, para ver si puede escapársele algún rasgo de bondad, algún resto de humanidad que no haya sido aplacado por las directivas que lo guían. Mi plan no parece funcionar.
De repente hay noticias, está llegando al campamento un nuevo grupo de gente, entre ellos viene mi mamá. Siento una mezcla de angustia y alivio con su llegada, no puedo dejar de pensar en su potencial sufrimiento y me desespero, corro a verla, quiero advertirla sobre la realidad terrible de este lugar. Mamá se muestra distante, está acompañada por una chica de mi edad que desconozco, está enojada, me reprocha que me haya tomado estas vacaciones y haya dejado a mi familia sola sin ningún intento de comunicación. La advierto sobre la situación, la culpa me gobierna aunque sé que no tiene razón. No parece escucharme, está demasiado enojada, decepcionada quizás. Vuelve a mi mente un pensamiento recurrente en estas semanas de encierro y soledad, quiero saber el paradero de mi hermano, quiero saber cómo está. Cuando formulo la pregunta lo hago con miedo, presiento de alguna forma que la respuesta puede ser la peor, su cara se transforma y aparece una mueca triste y horrorosa, en su enojo no tiene ningún reparo en lanzar "Gonzalo se murió ahogado". Hay algo de reproche en esa frase espantosa que me tira al piso y me desarma por completo, en mi mente solo hay un no gigante y ya no quepo en mi cuerpo, ya no quiero ser más.
Pesadilla del Martes 6 de Mayo de 2014.
miércoles, 26 de marzo de 2014
Always one foot on the ground.
El flagelo de estar siempre consciente de que las cosas se terminan. La presión que siento en el pecho cuando recuerdo que voy a morir. El invierno que me trae recuerdos de algo que no existe más. Los complejos que forjé con alguien que hace casi ocho años que se fue. Una larga lista de etcéteras.
Hoy me siento finita y me duele más.
Hoy me siento finita y me duele más.
domingo, 15 de diciembre de 2013
Algo se rompió.
Si tuviera que hacer un balance del año no diría nunca que fue bueno y tampoco que fue malo. Diría que algo se rompió. Diría que se reacomodaron cosas que necesitaban reacomodarse hace tiempo y que se desacomodaron otras tantas que, bueno, quizás haya que acomodarlas, quizás no (¿por qué ser tan fanáticos del orden?). Podría decir que aprendí un montón de cosas este año. Aprendí que no me gusta estar sola y que eso es peligroso. Aprendí que andar por la vida buscando que alguien te complete difícilmente te aporte más que pequeños desastres, historias interesantes y algunos besos consentidos. Aprendí que estoy gobernada por mis sentimientos gran parte del tiempo y que no soy ese robot racional que creía (o quería) ser. Aprendí a quererme un montón y a no desesperarme tanto porque otros me quieran (la última parte todavía me cuesta). Aprendí que me encanta lo que hago pero que todavía no puedo disfrutar de hacerlo. Y aprendí que para todo hace falta tiempo y que por más que visualice una horrorosa pantalla negra cada vez que pienso en mi muerte, voy a dejar que el tiempo pase con menos miedo. Me abrazo.
martes, 19 de noviembre de 2013
domingo, 20 de octubre de 2013
El joven artista.
Yo soy la ciencia, lo exacto, lo inteligible, lo que quiere tender a ser perfecto. Anduve buscando a alguien y me encontré con vos. Vos sos el arte, la improvisación, los sentidos, lo que surge sin preguntarse bien por qué. Alguna vez le dije a alguien que lo que me gustaba de vos era que vivieras en un mundo completamente distinto al mío, también dije que me gustaba que vivieras de forma inocente como si todo se pudiera conseguir. Nunca te dije esto a vos.
Nos conocimos y nos acercamos hasta chocarnos. Dolió. Lloré por mí y por vos, lloré la muerte del 'nosotros', porque esta historia de sonrisas necesitaba su cuota de llanto y supe aportarla yo. Ahora estamos bien, de alguna forma siempre lo estuvimos. Y te dedico estas líneas mediocres porque dejarte fuera de mis escritos sería casi como pretender que no exististe y te quiero y existís aunque duela, como todos. Gracias por ser el primero, joven artista.
Nos conocimos y nos acercamos hasta chocarnos. Dolió. Lloré por mí y por vos, lloré la muerte del 'nosotros', porque esta historia de sonrisas necesitaba su cuota de llanto y supe aportarla yo. Ahora estamos bien, de alguna forma siempre lo estuvimos. Y te dedico estas líneas mediocres porque dejarte fuera de mis escritos sería casi como pretender que no exististe y te quiero y existís aunque duela, como todos. Gracias por ser el primero, joven artista.
lunes, 7 de octubre de 2013
Carta a mí misma.
Cuando era chica compartía habitación con mis dos hermanos varones y no me gustaba pero éramos un poco pobres como para edificar más habitaciones. Como me quejaba mucho y era un nena consentida mi papá construyó para mí una casita de madera en el patio de atrás de mi casa. Se me ocurrió en ese entonces escribir una carta para mí misma y guardarla entre las maderas de una de las paredes de la casita, hoy recordé todo esto, rompí algunas maderas y la encontré.
"Lanús 2005 - 12/09/2005
Para Nazarena u otra:
Escribo para mí misma porque encuentro en este hecho algo más que un pasatiempo, encuentro la fantástica combinación que podría existir el día de mañana, entre lo que soy y lo que algún día seré, pienso que inmortalizar mis opiniones podría resultar útil, solo si yo tuviera buenas. Dedico a veces mi tiempo en pensar en vos, en como serás y sé que lo que me dedique a hacer va a ser lo que vos hagas, hoy tomo duras decisiones sobre lo que será mi mañana, considero tu vida como una vida aparte que se juntará siempre con la mía, porque somos una, una nada más.
Caerá en manos del olvido esta carta, pero renacerá una vez que la leas, pensarás en mí como un camino que supiste seguir perfectamente o como algo (alguien) que vivió como quiso y dejó, en su futuro, de ser quién era.
No doy consejos porque pueden resultar equivocados, son pensamientos de una niña de 12 años, anexo un papel que quisiera encontrar en mi futuro, una frase que supo alentarme ahora y ojalá lo haga luego.
"Hacé del hoy un mañana mejor viviendo el día a día hasta la MUERTE"
Sin mucho más que decirme y con temor de que mi carta no vuelva a mis manos recuerdo mi nombre: Nazarena Soledad Dos Santos.
Pensé en darte un chau aunque me encontraré con vos siempre que siga siendo yo, así que ¡Hola! Por siempre y para siempre.
7° año, 2005, Lanús Este."
"Lanús 2005 - 12/09/2005
Para Nazarena u otra:
Escribo para mí misma porque encuentro en este hecho algo más que un pasatiempo, encuentro la fantástica combinación que podría existir el día de mañana, entre lo que soy y lo que algún día seré, pienso que inmortalizar mis opiniones podría resultar útil, solo si yo tuviera buenas. Dedico a veces mi tiempo en pensar en vos, en como serás y sé que lo que me dedique a hacer va a ser lo que vos hagas, hoy tomo duras decisiones sobre lo que será mi mañana, considero tu vida como una vida aparte que se juntará siempre con la mía, porque somos una, una nada más.
Caerá en manos del olvido esta carta, pero renacerá una vez que la leas, pensarás en mí como un camino que supiste seguir perfectamente o como algo (alguien) que vivió como quiso y dejó, en su futuro, de ser quién era.
No doy consejos porque pueden resultar equivocados, son pensamientos de una niña de 12 años, anexo un papel que quisiera encontrar en mi futuro, una frase que supo alentarme ahora y ojalá lo haga luego.
"Hacé del hoy un mañana mejor viviendo el día a día hasta la MUERTE"
Sin mucho más que decirme y con temor de que mi carta no vuelva a mis manos recuerdo mi nombre: Nazarena Soledad Dos Santos.
Pensé en darte un chau aunque me encontraré con vos siempre que siga siendo yo, así que ¡Hola! Por siempre y para siempre.
7° año, 2005, Lanús Este."
Suscribirse a:
Entradas (Atom)