“Es que vivimos en la época del hipervínculo, siempre que leemos algo en nuestra mente una palabra nos lleva a otra relacionada y esa a otra y así se desvían nuestros pensamientos fuera del texto.”
Jugo tang con alcohol etílico. El perfil de facebook de una persona me lleva a una canción, una en la que Ricky usa su palabra favorita “mierda” para describir todo. Cuando dice “la vida es una mierda” nos reímos y yo pienso “che, este tipo sabía algo de filosofía”. Hipervínculo. Leo textos sobre él, biografías, Ricky pensaba en el suicidio y de hecho, lo concretó, aunque algunos dicen que lo segundo no fue consecuencia de lo primero. Había dedicado su carrera artística a la elaboración de música antiestética, a veces disonante, a veces de la que hace doler los oídos.
No puedo ocupar demasiado tiempo con Ricky porque la cursada me demanda atención, tengo que averiguar sobre el dadaísmo para la exposición de Historia del Arte que se acerca.
Un mingitorio y una rueda de bicicleta. El dadaísmo es mucho más interesante si se lo encara desde su filosofía. Frente a los convencionalismos burgueses, surge lo opuesto, la negación a todo eso, el anti-arte. Se construyen obras de arte que no encajan en el casillero de “obra de arte” que proponían las academias, así se cuestiona la belleza eterna, la eternidad de los principios, las leyes de la lógica y la inmovilidad de pensamiento, entre otras cosas. Hipervínculo. El mingitorio de Duchamp se ve feo, así como la música de Ricky suena mal. “El deleite estético no era una de sus intenciones”. Ambos quieren decir algo, quieren romper con lo anterior y mostrar el sinsentido del arte y de la vida.
“El arte está muerto”. La mayoría de los artistas dadaístas tenían un pensamiento nihilista. Hipervínculo. El nihilismo es “la muerte en vida del mundo primero”. El mundo primero es aquel en el que nos encontramos ahora mismo y que para muchos es solo un camino hacia un mundo segundo, supraterrenal. ¿Cómo muere en vida el mundo primero? Cuando se acepta la muerte de Dios. Así ya no hay mundo segundo, ya no hay cielo y por ende el mundo primero deja de ser camino hacia algún lado, pierde sentido. El nihilismo es un estadio casi inherente al ser humano, es el movimiento fundamental de la historia de Occidente.
Muere el arte burgués. Deja un casillero vacío, los dadaístas intentan llenarlo con obras de elaboración aleatoria, sacadas de lo cotidiano y antiestéticas. Ricky intenta llenarlo con su música sencilla:
“No tengo problemas en no ser Beethoven
mis sucios tres tonos repiten esta canción
hago lo que quiero total no me importa
no tengo que darle a nadie alguna explicación
nada me calla la razón me da valor
de seguir asi sin parar
de tocar punk rock”
Hay que tener en cuenta que el nihilismo dadaísta no es nihilismo completo, en Nietzche no hay consuelo, no hay casillero que llene el que quedó vacío. “A pesar de la desvalorización de los valores hasta ahora supremos para el mundo, nuestro mundo sigue ahí y tiende inevitablemente a una nueva instauración de valores”. Así se dan las revoluciones y las vanguardias, así Ricky y Da-dá destruyeron lo que había e instauraron algo nuevo.